lunes, 24 de octubre de 2011

Asi somos....

El inventor que más vidas ha salvado en los últimos 50 años no es un médico, sino un ingeniero. Nacido en Buffalo (Nueva York) en 1919, Wilson Greatbatch nunca pensó en dedicarse a la sanidad,sino a la ingeniería. Lo patentó en 1962.

Pero el ingeniero, que mantuvo su inquietud intelectual hasta casi el final, como acreditan sus más de 325 patentes no se quedó ahí. En esto no siguió el estereotipo del genio arruinado que solo se ve reconocido después de muerto, ya que con los beneficios de su invento creó en 1970 una compañía, Wilson Greatbatch Limited, que sigue operativa.

Tampoco se desligó por completo de su invento. Tras solucionar problemas como la estanqueidad del aparato, se enfrentó a otro que limitaba seriamente su utilización: para que la protesis fuera realmente útil debía tener una vida larga, a ser posible más que la del paciente al que iba a ayudar. Y eso no era posible en aquella época porque fallaba la fuente de alimentación, y es que las pilas de entonces apenas duraban dos años.

En 1972 llegó con la solución: la creación de baterías de yodo y litio con una larga vida. Con ello se conseguía que el aparato funcionara sin que hubiera que reabrir al paciente para cambiarle la fuente de alimentación a su marcapasos.
Greatbatch falleció el 27 de septiembre del 2011 en su casa de Williamsville (Nueva York)pero,¿que pasa?

-Que el no ha inventado el iPhone,ni ha competido en circuitos de alta velocidad………